


El burrín acuciado por unas ganas de conocer el Centro de Interpretación del Parque Natural de Ponga, se asomó a las puertas del mismo con todas las intenciones de entrar a fisgonear. Levantaba las orejas cuando del fondo del Centro salían sonidos de osos, lobos, pájaros etc. que pertenecen a los vídeos expuestos; se remiraba en los cristales de la puerta y hasta tuvo un inusitado anhelo sexual, desconociéndose los motivos.
El pollino insistía en entrar, pese a las pacientes formas que el responsable del Centro, Luis, ponía para hacerle desistir. Los visitantes se animaban con las caricias y el burrín permanecía expectante en la puerta. El asunto duro un rato y el animal no desistía. Por fin y con una suave maniobra, Luis consiguió alejar al pollino de la puerta, que se encamino carretera abajo. Era la hora de cerrar.
Asturias, junto con Murcia, son las unicas regiones que me faltan por conocer. Despues de esto tendré que conocer Asturias.
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