Más hacia el este.
Este blog quiere ser reflejo de las relaciones de un paisano del sur con las tierras del norte. De una persona de las llanuras, con las gentes de la montaña. De un ciudadano que vive rodeado de dehesas y que gusta del misterio de las montañas. Que mora en ciudad mediana y se place en aldeas serranas, que mantienen ese gusto ancestral por lo natural. Espero conseguirlo.
lunes, 19 de julio de 2010
Baraes. Beleño
Dubriu. Beleño
Los barrios de Beleño
Beleño se halla a 619 metros de altura; capital del Concejo de Ponga, tiene una orografía complicada en la ladera del río Beleño. Por eso se ha desarrollado en varios barrios, que dan a la localidad un aspecto más pequeño, al que se tiene cuando uno deambula por calles, por sus caminos y veredas, desplazándose desde Dubrio a Baraes, desde El Castañedo, al Fontrón, Villa o la Viña.
Voy a mostrar algunas imágenes de estos barrios, a modo de postales de la actualidad. Así es Beleño en el verano de 2010. Empecemos.
Desde mi ventana. II
domingo, 18 de julio de 2010
Una vecina de Beleño
Desde mi ventana

Hoy hace veinte años que falleció mi padre, de un infarto en el Puerto de Santa María. Hacía tiempo que no pensaba en él. Hoy lo he recordado.
Esta imagen es de S. Juan de Beleño. Es lo que se ve desde la galería de la casa. Voy a ir subiendo todas las mañanas la misma toma.El cambio será el tiempo que haga.
18/07/10
sábado, 17 de julio de 2010
La procesión del Carmen. Beleño








Ya estoy en San Juan de Beleño, me he trasladado esta mañana desde Cazo. Llegue sobre la una de la tarde. Cuando estoy sacando las maletas, suena el primer cohete, le pregunto a Regina Muñiz la persona que me acoge, el porqué de los voladores y me contesta que se celebra la misa en honor de la Virgen del Carmen y que después hay una pequeña procesión.
Me apresuro metiendo la maletas y los otros bultos y con las mismas me voy a la iglesia de Beleño. La misa estaba muy concurrida, lleno hasta la puerta. Terminada ésta, se organiza la procesión de la imagen de la Virgen del Carmen, a hombros de cuatro mozos del pueblo. Ésta llega hasta la plaza del Ayuntamiento, en donde después del rezo de una oración, retorna a la iglesia. Seguidamente se lleva acabo la subasta de las ofrendas, de panes y vinos, como es tradición.
He llegado a Beleño, en el preciso momento y aquí están algunas imágenes de la Procesión del Carmen.
domingo, 11 de julio de 2010
Recuperando la Fiesta en Viboli

Ayer 10 de julio asistí, acompañado por los vecinos de Cazo, Lucina Alonso y Manuel LLera, a la recuperación de una fiesta tradicional en la aldea de Viboli, Ponga. Un grupo de entusiastas vecinos del Concejo agrupados en una Comisión de Trabajo, intentan que las tradiciones de estas aldeas, no se pierdan.
Viboli es un pueblin en donde viven cuatro personas de fijo todo el año, de difícil acceso, por un camino semiasfaltado, tan estrecho que no se pueden cruzar dos coches. Con buen criterio, el ayuntamiento de Ponga hubo de organizar las subidas y bajadas de los coches, según las horas. El estrecho y bonito, camino hasta Viboli, transcurre por una garganta pareja al río Cándano, zigzagueando por vericuetos imposibles; hasta una cascada cruza la carretera, La Riega de Cabañin, confluyendo en el seno del río.
Una vez en Viboli, nos encontramos con los dos barrios de la aldea; el de Abajo y el de Arriba. La aldea tiene muchos hórreos, de cuatro y seis apoyos, utilizados para que las alimañas no se comieran las patatas, el maíz o el grano.
Uno de los actos que la Comisión Organizadora había previsto, era una misa en la pequeña iglesia de la aldea. Oficiada por un sacerdote oriundo de Méjico, que lo hizo a capilla llena. A continuación se procedió a sacar en procesión la imagen a la que está dedicada la iglesia, que resultó ser San Ignacio de Loyola. Este mínimo acto consistió en dar una vuelta a la capilla, al son de dos gaiteros y de cohetes. A la procesión acompañaban los asistentes al acto, así como dos señoras con ofrendas de roscas pan, que posteriormente serían subastadas, para contribuir a los gastos.
La Comisión, había previsto en la campa un cobertizo de plástico para cobijar a los asistentes en donde había una barra; corría la sidra y los gaiteros amenizaban con sus populares sones. Por la tarde había una orquesta para los paisanos.
A la hora de comer, el personal se refugió del severo sol que ayer acontecía en Ponga, en un prado cercano, en donde dimos rienda suelta al moflete y al gañote, con suculentas tortillas y vinos de cosecha.
La repercusión del acto y las ganas de que no se pierdan las tradiciones, hicieron que vinieran familias que ahora viven en Bruselas, hasta Valladolid en avión y en coche hasta Viboli, para retornar el domingo de nuevo a Bruselas. ¡Eso es amor a la tierra!.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
